¿Por qué utilizar una tarjeta virtual para las compras en línea de tu empresa?

El crecimiento de una organización viene acompañado de compras cada vez más complejas que pueden ralentizar su funcionamiento. La optimización de estas, pero sobre todo de las transacciones realizadas de manera online, se está convirtiendo en una de las prioridades para los directores financieros y los CEOs. 

En este nuevo artículo, te explicamos de qué manera las tarjetas virtuales pueden ayudar a las empresas a optimizar sus compras en línea y hacer que los pagos sean más rápidos, fáciles y seguros. 

¿Para qué sirve una tarjeta virtual? 

La tarjeta virtual es una tarjeta de pago que se presenta en forma desmaterializada y que puede utilizarse para realizar compras en línea. Esta tiene las mismas ventajas que una tarjeta bancaria física, pero es más segura y ofrece la posibilidad a los departamentos contables de gestionar mejor los gastos ofreciendo mayor autonomía a sus empleados. 

Este tipo de tarjetas pueden configurarse con reglas de gastos y límites máximos, lo que permite un mejor control presupuestario. 

Los principales riesgos de las compras en línea 

Siguiendo cifras del Ministerio del Interior, en España, del 2011 al 2019, las denuncias por ciberdelitos se han multiplicado por nueve, ascendiendo de 21.075 en 2011 a 192.375. 

En este escenario, las tarjetas virtuales representan un escudo contra el fraude en línea, minimizando o incluso eliminando este riesgo. Cuando se crea una tarjeta virtual se genera un número aleatorio que debita de la cuenta corriente de la empresa, pero sin exponer el número único de la tarjeta bancaria física de la misma. 

La tarjeta virtual se destruye automáticamente una vez que se completa la transacción, impidiendo de esta manera que cualquier otra persona pueda recuperar la información de la misma. Tampoco es posible obtener los datos bancarios ni los datos de la cuenta de origen. 

¿Cuándo conviene utilizar una tarjeta virtual? 

La tarjeta virtual se utiliza principalmente para las compras en línea que realizan los empleados relacionados con sus viajes de negocios o cualquier gasto vinculado con su actividad profesional (compra de material, cursos, etc). 

De hecho, las tarjetas virtuales ya no se utilizan únicamente para las compras en línea. Ahora, gracias a monederos electrónicos como Apple Pay o Google Pay, es posible realizar compras sin contacto en tiendas físicas. 

¿Cuándo no conviene utilizar una tarjeta virtual? 

En el caso de gastos que puedan requerir reembolsos, no deben utilizarse las tarjetas virtuales. 

Algunos comerciantes solo hacen devoluciones utilizando el método de pago original elegido. Esto puede ser un problema si los empleados han utilizado un número de tarjeta virtual que ya no está activo. 

Por otra parte, como algunas de las tarjetas de esta naturaleza no pueden utilizarse para hacer compras en persona no hay protección adicional contra el fraude en los comercios. 

Tampoco se aconseja utilizar este medio de pago para reservas en línea (de una habitación de hotel o de un coche, por ejemplo) que luego deberán ser abonadas en persona con la misma tarjeta utilizada en un primer término. 

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